¿QUÉ JUGUETES REGALAR A NUESTROS HIJOS?

La Navidad ya está cerca y muchos padres empiezan a recorrer las tiendas en busca del regalo perfecto para sus hijos. Y seguro que habrán escuchado que el juguete perfecto es aquel que favorece su desarrollo. Esto es totalmente cierto, pero ¿qué es eso de favorecer su desarrollo? Pues se trata de un juguete que pueda entretener y divertir, estimular su imaginación y creatividad, en el que pueda experimentar y favorezca el aprendizaje.

Hay muchos tipos de juguetes así, y además adaptados según la edad y proceso evolutivo del niño. Por ejemplo, cuando comienzan a andar, son muy útiles los correpasillos y andadores. Cuando están en edad de explorar, juguetes de encastre, con botones, luces y sonido. O cuando empieza a decir sus primeras palabras, juegos para estimular el lenguaje. Los juegos de representación o juego simbólico como los muñecos, marionetas, cocinitas,… también son una buena alternativa especialmente para etapas donde aprenden a comer solos, o ir al baño. Y son geniales para ambos sexos.

Es bueno tener en cuenta las características personales de cada niño, es decir, si el niño es más retraído, jugar juegos en grupo le ayudarán a sociabilizarse. Si es más impulsivo, los puzles le ayudarán a mantener la atención.

Pero es importante no excederse con la cantidad de regalos, ya que pueden producir saturación y que los niños no lleguen a valorarlos. Un par o tres de ellos ya sería más que suficiente y si además se pueden combinar juguetes con otro tipo de regalos como libros pues mucho mejor. De esa forma fomentamos el hábito a la lectura.

También podemos regalar a nuestros hijos experiencias como visitas, excursiones, cine o  teatro. Al fin y al cabo, el mejor regalo que pueden desear es pasar tiempo de calidad con su familia.

Por último, tener en cuenta que los aparatos electrónicos como tablets, móviles,… están generando problemas de abuso y adición actualmente. Son herramientas muy útiles si se usan moderadamente y con fines educativos y no para tener a nuestros hijos entretenidos.

 

Ana Esplugues Domingo

Psicóloga y codirectora Psicoevo

¿CÓMO FUNCIONA LA TERAPIA DE PAREJA?

Como ya os avanzábamos hace unos meses, el verano es una época del año que afecta mucho a las parejas, produciéndose un punto de inflexión y acabando en muchas ocasiones en el divorcio.

A consecuencia de ello, sois muchos los que ya habéis decidido iniciar una terapia psicológica con el fin de recuperar la pareja y encontrar esa felicidad que se había ido perdiendo a lo largo de los años.

A la hora de tomar la decisión de acudir o no al psicólogo suelen surgir muchas dudas que, en ocasiones, producen inseguridad y dificultan aun más este proceso. Por este motivo, hoy quiero hablaros aquí sobre las preguntas que mas me suelo encontrar cuando llamáis o acudís a nuestro centro, para así poder facilitaros un poco el camino hacia vuestra felicidad en pareja.

¿”A la primera sesión tenemos que ir los dos juntos o voy yo primero, te cuento un poco lo que nos ocurre y después ya vamos los dos”?

Yo siempre recomiendo que vengáis los dos a la primera sesión, puesto que es muy importante para la terapia y el éxito de la misma que ambos os encontréis a gusto en el centro, el enfoque terapéutico con el que se abordan los problemas de pareja y el feeling con el profesional que va a trabajar con vosotros (en este caso, yo).

Por este motivo, me gusta que en la primera sesión vengáis juntos, me conozcáis a mí, nuestras instalaciones, nuestra forma de trabajar y, si estáis a gusto, empezar el proceso de terapia.

¿Por qué esto es tan importante para el éxito en la terapia? Porque vamos a hablar de temas muy personales, delicados e íntimos y hacer todo esto en un entorno en el que te sientes arropado y comprendido por la persona que te escucha se hace mucho más llevadero.

La información que se recoge en esta primera sesión es una visión global del problema, para así, ir profundizando en sesiones posteriores.

“Pero… a mí me gustaría ir solo/a porque hay temas que me cuesta hablar delante de mi pareja, ya que se suele ofender, enfadar o ponerse a llorar”

Entendemos perfectamente esta situación, sobretodo porque la mayoría de las veces, cuando llegáis a consulta, lleváis ya tiempo arrastrando el problema y el nivel de malestar suele ser bastante elevado. Por este motivo, después de esa primera sesión conjunta (es decir, a la siguiente semana), se realiza una SESIÓN INDIVIDUAL con cada uno de vosotros donde abordamos el problema desde vuestra perspectiva personal y donde podéis expresaros con total libertad, sin tener que medir las palabras contantemente para no herir al otro o provocar una nueva discusión.

¿Y después, nos vemos juntos o separados otra vez?

Si en esa sesión se ha recogido toda la información necesaria para la terapia, la próxima sesión vuelve a ser CONJUNTA, donde acabaremos de evaluar el problema que os trae a consulta.

En la siguiente sesión se os explican las conclusiones de la evaluación: qué problemas se han detectado y cómo se van a abordar.

Puede que el abordaje del problema sea conjunto, es decir, trabajando en pareja, aunque también puede ocurrir que alguno de los dos necesite algún abordaje específico porque tiene algún problema o necesidad individual. En todo caso, se acaba trabajando todo, tanto la parte de pareja como la parte individual, si la hubiere.

Espero que este artículo haya resuelto las dudas que teníais y, si os queda alguna mas en el tintero, sabéis que podéis poneros en contacto con nostras para consultarnos, estaremos encantadas de atenderos!

 

Olga Pérez Simó

Psicóloga y codirectora de Psicoevo

 

¿USO O ABUSO?

El alcohol es la droga más aceptada socialmente y la más usada, pero también la que más problemas sociales y sanitarios causa. El hecho de que esté tan aceptada y normalizada en nuestra sociedad hace que se vuelva muy peligrosa y que sea difícil distinguir su uso con el abuso.

Pero una vez la persona ya no es consciente del consumo que realiza estamos hablando de adicción. No importa qué tipo de alcohol uno tome y ni siquiera la cantidad: las personas dependientes del alcohol ya no pueden dejar de tomar una vez que comienzan.

Las causas de esta adición pueden ser múltiples. Desde factores genéticos, como la predisposición o vulnerabilidad biológica a crear una dependencia.  Factores psicológicos como como impulsividad, baja autoestima y una necesidad de aprobación pueden provocar que se beba alcohol de manera inapropiada. Algunas personas toman para sobrellevar o «curar» problemas emocionales. Y factores sociales y del entorno, como la presión de los compañeros y la fácil disponibilidad del alcohol, también pueden jugar un rol clave. Una vez creada esa adicción y la persona comienza a tomar en exceso, el problema puede perpetuarse y se bebe en parte para reducir o evitar el síndrome de abstinencia.

Las consecuencias que genera esta adicción también son múltiples. A nivel fisiológico, los efectos a corto plazo incluyen pérdida de memoria, resaca y amnesia alcohólica. Y a largo plazo incluyen trastornos estomacales, problemas cardíacos, cáncer, daños cerebrales, pérdida de memoria grave y cirrosis hepática.  Se aumenta de forma importante la posibilidad de morir debido a accidentes automovilísticos, homicidios y suicidios.  A nivel psicológico, el abuso puede provocar problemas como la pérdida grave de memoria, la depresión o la ansiedad. Y a nivel social, los problemas con el alcohol no solo lastiman al bebedor, sino también al entorno familiar que se ve afectado por el abuso de consumo.

¿Cómo puede ayudar la psicología?

La terapia psicológica facilita el desarrollo de habilidades para sobrellevar situaciones difíciles. Puede ayudar a las personas a estimular su motivación para dejar de tomar, identificar las circunstancias que desencadenan el consumo de bebidas alcohólicas, aprender nuevos métodos para sobrellevar situaciones de alto riesgo que propician la bebida y desarrollar sistemas de apoyo social dentro de sus comunidades.

Dado que una persona puede experimentar una o más recaídas y volver a consumir alcohol, puede ser fundamental contar con un profesional de la salud adecuado como un psicólogo de confianza con el que la persona pueda analizar y aprender de estos hechos.

Los psicólogos también pueden brindar terapias de pareja, familiares y de grupo, que a menudo resultan útiles para reparar relaciones interpersonales y el éxito a largo plazo para resolver los problemas ocasionados por el consumo de alcohol.

Muchas personas que tienen problemas con el consumo de alcohol tienen también otros problemas de salud, como ansiedad y depresiones graves, que ocurren al mismo tiempo. Los psicólogos pueden ser de gran ayuda para diagnosticar y tratar estos problemas psicológicos que ocurren al mismo tiempo cuando comienzan a crear problemas.

 

Ana Esplugues Domingo

Psicóloga y codirectora Psicoevo