La tartamudez

¿Es un problema de ansiedad?

¿Es un problema logopédico?

¿Un problema de autoestima?

¿O se produce porque piensan más rápido de lo que hablan?

En la gran mayoría de los casos, la tartamudez es más un problema de aprendizaje que fisiológico y se suele acentuar más si va acompañado de ansiedad. Hay ciertas situaciones que disparan más este problema; como hablar en público, hablar por teléfono, en grabaciones, con mucho cansancio, o cuando se es muy consciente de que se está tartamudeando.

La tartamudez es un trastorno del habla que se caracteriza por repeticiones o interrupciones involuntarias cuando se emiten las palabras.

Se origina durante la etapa de adquisición del lenguaje y las causas pueden ser varias, pero las que más suelen influir son por modelado por parte de los padres, por prestar excesiva atención al tartamudeo de los niños cuando todavía están probando el lenguaje, por lo que se refuerza y éste aprende a tartamudear, o por reñirle cuando lo hace, creando una asociación entre hablar y ansiedad.

Existen periodos de tartamudeo evolutivo que con el tiempo suelen remitir por sí solos pero en aquellos que persisten y dificultan seriamente la comunicación es sencillo trabajarlo si se hace una intervención temprana ya que en adultos será mucho más complicado cambiar el patrón del habla.

Así que a modo de prevención, es mejor no intervenir durante la adquisición del lenguaje porque es normal que a los 3 añitos los niños tartamudeen. Y en los casos en que haya algún familiar que padezca este trastorno, es aconsejable que el niño tenga más estímulos de los que aprender como por ejemplo la guardería, y no realizar ninguna intervención hasta los 6 años de edad.

 

Ana Esplugues Domingo

Psicóloga CV12068

Codirectora Psicoevo

HABLANDO DE MINDFULNESS

Seguro que muchos de vosotros habréis oído hablar del mindfulness, puesto que últimamente se está dando a conocer por los beneficios tan positivos que aporta a las personas que lo practican. Pero… ¿sabes realmente qué es? En este artículo te explicamos en qué consiste.

Mindfulness es una traducción de la palabra “Sati”, de la lengua Pali, en la que están escritos los textos budistas más antiguos y significa atención o conciencia. En castellano, su traducción es atención plena o conciencia plena, entre otros.

Su premisa se basa en centrarse en el aquí y ahora, en el momento presente y observar lo que ocurre a nuestro alrededor sin juzgarlo, sino aceptándolo.

Vivimos en un mundo en el que siempre llevamos el “piloto automático” encendido y no nos damos cuenta de lo que ocurre a nuestro alrededor. ¿Cuántas puestas de sol te has perdido por intentar sacar una preciosa foto? ¿Cuántas brisas de aire no has saboreado porque ibas corriendo para llegar al trabajo? ¿Cuántas conversaciones trascendentales te has perdido con tus hijos porque ibais con prisa para llegar al cole?

Seguro que la respuesta es: MUCHAS! Y es que al final del día, cuando todo se queda en calma, te das cuenta de que lo único que has hecho es correr y correr, pero no has saboreado ninguno de todos esos momentos.

Por todo esto, el mindfulness aporta una gran cantidad de beneficios. Algunos de ellos son:

  • Reduce el estrés, debido a que disminuye los niveles de cortisol, una hormona que aparece como respuesta al estrés.
  • Reduce los problemas de insomnio, ya que disminuye el nivel de activación cortical.
  • Mayor control emocional, ya que promueve el autoconocimiento.
  • Mayor conexión con uno mismo, con los demás y con el mundo.
  • Mejora la concentración porque ayuda a evitar distracciones y a centrarse solo en nuestro foco de atención.
  • Mejora las relaciones interpersonales. Al ser capaces de observarnos a nosotros mismos y a los demás sin juzgar, empatizamos mejor con el mundo.

De esta forma, el mindfulness puede aportar una mayor calidad de vida, tanto para nosotros como para los que están a nuestro alrededor. ¿No os parece tentador?

Olga Pérez Simó.

Psicóloga y codirectora de Psicoevo.

APOYO EDUCATIVO

 

Con la vuelta al cole, hay mil cosas que organizar y tener en cuenta; horarios, material escolar, matrículas,… y todo esto supone un gasto económico alto. El pasado 15 de Agosto, el ministerio de educación abrió el plazo  para presentar las solicitudes de una serie de ayudas para hacer más llevadera la cuesta escolar a los padres. Ayudas destinadas a la enseñanza, comedor escolar, transporte, libros y material didáctico. Y también ayudas destinadas a los alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo, pero ¿qué es esto?

Cualquier niño, a lo largo de su recorrido formativo puede tener en algún momento alguna necesidad educativa, no obstante, cuando se habla de los alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo, se refiere a aquellos que requieren determinados apoyos y atenciones con las que poder adaptarse al currículo correspondiente de su edad:

Necesidades educativas especiales

Dificultades de aprendizaje Altas capacidades
Trastornos graves del desarrollo

Trastornos de la comunicación

Trastorno del espectro autista

Trastornos graves de conducta

Trastorno de déficit de atención con/sin hiperactividad

Discapacidad física

Discapacidad intelectual

Enfermedades raras y crónicas

Dislexia, digrafía, disortografía o discalculia

Dificultades por retraso del lenguaje

Dificultades por capacidad intelectual límite

Sobredotación intelectual

Altas capacidades

 

Estas atenciones, si se dan en centros privados de psicología y logopedia como complemento al trabajo que se realiza en el centro educativo, la mejora en estos niños será mucho más significativa.

 

Ana Esplugues Domingo

Psicóloga y codirectora Psicoevo

LA VUELTA AL COLE

Como la mayoría de los padres a estas alturas, seguro que ya estás inmerso en la vuelta al cole; matrículas, compra de materiales, organización de los horarios,… Y habrás notado que también los más peques sufren el estrés que este cambio conlleva.

Todos los alumnos sienten ese punto de nerviosismo cuando empieza el nuevo curso, pero en algunos se acentúa más y puede resultar más difícil enfrentarse a esta situación.

Tras dos meses  y medio de vacaciones con libertad de horario, muchos de ellos habrán perdido el hábito de trabajo, y de ahí que les resulte tan difícil volver a empezar.

 

Como padres podemos hacer más llevadera esta transición, siguiendo estos pequeños consejos:

  • Empezar a marcar rutinas poco a poco, unos días antes de empezar; levantarse antes y acostarse más temprano.
  • Dedicar un ratito al día a actividades de estimulación cognitiva (lectura o juegos como sopa de letras, laberintos, buscar las diferencias,…).
  • Hablar de la vuelta al cole con ilusión, rememorando buenos momentos del curso anterior, pero sin insistir demasiado en el tema para no agobiarles.
  • Normalizar la preocupación que sienten. Es natural que muestren sentimientos de preocupación ante este cambio, y como buenos modelos debemos enseñarles a lidiar con estas emociones.
  • Informarles sobre el nuevo curso: horarios, clases, profesores,… esto aportará mayor seguridad y confianza.
  • Aumentar la motivación con una lista de metas a cumplir durante el nuevo curso, y que puedan crear ellos mismos con vuestra ayuda.
  • Comprar algo de material nuevo para crear ilusión siempre funciona.

Recordad que como cualquier cambio al que nos podamos enfrentar, todos requerimos de un tiempo de adaptación y para los más peques supone todo un reto, que con vuestra ayuda, conseguirán superar.

 

Ana Esplugues Domingo

Psicóloga y codirectora Psicoevo

LA CULPA EN LA LACTANCIA MATERNA

Estos días, se está hablando mucho sobre los beneficios que conlleva la lactancia materna para el bienestar y la salud tanto de la madre como del bebé. De hecho, la OMS recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de vida y, hasta los 2 años mínimo, complementándola con la introducción de alimentos.

Pero hay algo que no se suele decir: la lactancia no es fácil. Por este motivo, siempre recomiendo asistir a talleres de lactancia durante el embarazo, antes de tener al bebé porque la información que se proporciona en ellos, al igual que el apoyo que genera el grupo, es algo indispensable para lidiar con las dificultades que se puedan encontrar en el camino.

Cuando una mujer decide dar el pecho a su hijo se imagina una bonita escena en la que mamá y bebe están tranquilos, disfrutando de la tetita, en un momento de paz. Por supuesto que es así (para algunas mujeres), pero también están los problemas de frenillo, mala succión, mal agarre, crisis de lactancia, grietas, mastitis… que dificultan bastante el establecimiento de la lactancia y tenemos que estar preparados para saber cómo solucionarlo o saber dónde acudir para pedir ayuda.

A estas dificultades hay que añadir las opiniones de la gente de alrededor: “¿otra vez a la teta?”, “te está usando de chupete”, “tu leche no le alimenta”, “no tienes suficiente leche”, “no sé cómo puedes vivir así, enganchada todo el día”, “¿hoy tampoco has hecho nada? ¿Todo el día en la teta?”, “tienes que descansar”, déjale llorar”, “te está tomando el pelo”… y podría seguir hasta el infinito y mas allá. Estos comentarios, hacen dudar a la mujer y, la mayoría de las veces, son la causa de que se interrumpa la lactancia, ya que se empieza por introducir un biberón de suplemento y se acaba así, sólo con biberón.

Además, no se dan facilidades a las mujeres para que puedan dar el pecho, puesto que las bajas por maternidad son ridículas: 16 semanas! (a pesar de lo que recomienda la OMS). En mi caso, mis 16 semanas fueron 3 meses y 20 días! Ese es el tiempo que tenía mi hijo cuando lo tuve que dejar para incorporarme al trabajo. Si con todas esas dificultades que he descrito anteriormente, hay veces que la lactancia tarda en establecerse, vienes a incorporarte al trabajo cuando por fin has conseguido dar el pecho de forma exclusiva. Entonces, otra dificultad mas añadida, los cuidadores tienen que alimentar al bebé, generalmente con el biberón.

Todo esto hace que las madres estén continuamente inmersas en la culpa: “no lo estoy haciendo bien”, “mis pechos no son suficientes para alimentar a mi hijo”, “no puedo (¡o no quiero!) dejar de trabajar para criar a mi hijo”, “soy la peor madre del mundo”…

Y todo esto, hablando de mujeres que deciden dar el pecho, pero… ¿y qué pasa con las que deciden no hacerlo? Las críticas son más extremas, empezando en el hospital, cuando acabas de dar a luz y estás en pleno post parto, un momento muy delicado para cualquier mujer.

Y en el caso de estas mujeres, la culpa se manifiesta en pensamientos del tipo: “soy mala madre”, “soy una egoísta”, “me pongo por delante a mí misma antes que a mi hijo”, “lo tenía que haber intentado”, “seguro que enferma por mi culpa”… y otro largo etcétera.

¿Con todo esto que quiero decir? Es indiscutible que la lactancia materna es el mejor alimento para el bebé, pero también es muy importante para él que su madre se encuentre bien tanto física como psicológicamente. El pecho es mucho más que alimento, es consuelo, amor, cariño, refugio… pero le puedes dar a tu hijo todo eso que necesita(a excepcion de la leche materna), las formas de hacerlo son infinitas. No tienes que sentirte culpable por haberle dado el pecho más tiempo o menos o, simplemente, decidas no darle el pecho. NINGUNA ES MEJOR O PEOR MADRE QUE OTRA POR DAR O NO EL PECHO. Vas a ser la mejor madre del mundo para tu hijo porque nadie mejor que tú sabe cómo hacerle feliz y eso lo puedes hacer de mil formas.

Es muy importante respetarnos las unas a las otras y ayudarnos mutuamente, para seguir el camino de la lactancia o no, y remar todas juntas para conseguir cambiar esta sociedad a mejor.

Olga Pérez Simó

Psicóloga y Directora de Psicoevo Algemesí

¿QUÉ ES UN LOGOPEDA?

Hoy en día muchas personas desconocen la profesión de un logopeda y posiblemente si preguntamos en la calle que es un logopeda, caerían

respuestas como “el que rehabilita la R” o “el profe de hablar” o incluso a veces se ha escuchado “el de los pies”.

Por ello vamos a darla a conocer para aquellas personas que la desconozcan y así tengan una idea más consolidada ya que las patologías que requieren la intervención de un logopeda son muchas.

Si nos paramos a pensar como sería un mundo sin comunicación y sin poder relacionarnos con los demás ¿seriamos capaces de poder aguantar largos periodos de tiempo? Resulta muy difícil creer que un ser humano pueda vivir sin entender todo lo que ocurre a su alrededor, ya que la comunicación sirve para aprender, avanzar y crecer.

La logopedia es una disciplina que engloba el estudio de la prevención, evaluación, diagnostico e intervención de los trastornos de la comunicación humana, tanto en niños como en adultos, correspondientes a alteraciones en el lenguaje oral, escrito y gestual, manifestadas a través de trastornos del habla, la voz, la audición, la comunicación y las funciones orofaciales así como los trastornos neurodegenerativos.

El trabajo en equipo, desde el campo de la logopedia y la psicología, es fundamental para proporcionar una terapia integral y la labor de estos profesionales es la de contribuir en cierta medida a ayudar y mejorar la calidad de vida tanto de la persona que acude a sesión como la de su entorno.

 

Lara Linares Rodrigo

Logopeda Psicoevo

¿CÓMO CONSEGUIR EL ÉXITO EN LOS ESTUDIOS?

Comienza a hacer calor y el final de curso se aproxima a gran velocidad. Nuestros hijos comienzan a sentir el agotamiento de un año de estudio,  exámenes, extra escolares… y es momento de pedirles un sprint final.

Para obtener un buen resultado es fundamental tener en cuenta: por un lado, la parte cognitiva (capacidad de aprendizaje, estrategias, destreza…)  y por otro lado, la parte motivacional (intención, motivación, metas…).

En 1943 un psicólogo llamado Maslow publicó la jerarquía de las necesidades humanas que denominó “pirámide de Maslow”, donde la motivación estaba en la cima, considerándola la necesidad humana más elevada del ser humano, al mismo nivel que la autorrealización. Vemos así que no sólo es importante para los estudios sino también para la vida.

¿Qué podéis hacer como padres para motivarles en los estudios? Os contamos algunas pautas:

  • Ayudarles a organizar y planificar su tiempo: les permitirá poder prepararse con antelación y no dejar tareas para última hora.
  • Elaborar juntos las metas a conseguir: le motivará ver cómo va consiguiendo sus objetivos poco a poco y con esfuerzo.
  • Exponer sus éxitos, como por ejemplo, colgar las notas en la nevera.
  • Manifestarle que estamos orgullosos de él, no sólo por el resultado sino por el esfuerzo.

Olga Pérez Simó

Psicóloga y codirectora Psicoevo

OPERACIÓN PAÑAL

Llega el buen tiempo y muchos padres quieren aprovechar el momento para quitar el pañal a sus hijos por la comodidad que supone el verano. Pero si esto se hace de manera inadecuada, puede acarrear problemas posteriores.

Lo primero que deberíamos tener en cuenta es que cada niño o niña tiene un ritmo evolutivo diferente. No todos los niños están cortados por el mismo patrón, y aunque la mayoría de los niños consiguen controlar los esfínteres a partir de los dos años, no es bueno forzar si todavía no están preparados porque el control de esfínteres no es una cuestión de aprendizaje sino de desarrollo evolutivo.

Existen algunas señales que nos avisan si nuestros hijos empiezan a estar preparados. Por ejemplo:

  • Si empieza a molestarle ir sucio/a y nos pide que le cambiemos el pañal.
  • Si nos dice que no quiere pañal, o directamente nos dice que quiere hacer pipí como los mayores.
  • También cuando moja mucho el pañal porque ha retenido durante un largo tiempo.
  • Cuando alarga más el pañal seco.
  • O cuando hace sus necesidades en momentos puntuales como después de las comidas, cuando se acaba de despertar,…

Es importante ser pacientes, esperar y que el ritmo evolutivo de nuestro hijo marque el momento. Y una vez notemos que ya está preparado, será el momento de enseñarle dónde ha de hacer sus necesidades.

Para ello, le podemos facilitar la tarea de aprendizaje anticipándole que se le va a quitar el pañal en unos días y explicándole lo que va a tener que hacer.

Dejadle que os acompañe al baño cuando quiera, para que vea que es algo natural. Al igual que podemos jugar con él y sus muñecos a situaciones de la vida cotidiana en la que se incluya hacer pipí en el baño. Esto le ayudará a ver este proceso como algo normal y evitará futuros dramas.

 

Ana Esplugues Domingo

Psicóloga y Codirectora Psicoevo

APRENDIENDO A SER PADRES

Educar nunca ha sido fácil. No existe una fórmula mágica en la que los padres puedan aprender. Cada niño es diferente y cada padre es diferente, somos personas individuales que vivimos en contextos y ambientes diferentes. Nuestra manera de sentir, percibir, pensar e interpretar las cosas es única e individual, y también la de nuestros peques. Por esto, lo que es “bueno” para unos, puede que no lo sea para otros. Y a veces cuando esto no lo entendemos, nos frustramos y nos llenamos de dudas del tipo: ¿Lo estaré haciendo bien?, ¿es bueno usar el castigo como herramienta?, ¿cuál es el momento apropiado para poner límites a lo que están haciendo?, ¿Es normal que mi hijo tenga este comportamiento?, ¿Por qué mi hijo hace o no hace esto?…

Pensad que nuestros hijos pequeños están en pleno proceso de aprendizaje, descubriendo un mundo nuevo con nuevas sensaciones, percepciones, y en constante cambio. Al igual que experimentan con aquello que tienen alrededor, también experimentan consigo mismos, con sus emociones y conductas.

Puede que atraviesen diferentes fases críticas a lo largo de su desarrollo, y ciertas conductas problemáticas a ciertas edades pueden ser normales pero a otras edades puede que ya no lo sean tanto. Cuando los comportamientos de tu hijo se alejan demasiado de las conductas usuales de los niños de su edad es recomendable consultarlo con algún especialista.

En algunos casos el problema no radica tanto en el niño sino en los padres, ya sea porque estos tienen expectativas muy altas y le exigen demasiado o porque le sobreprotegen tanto que no le permiten desarrollar sus habilidades.

Sea cualquiera el caso, educar a la perfección es tarea imposible, y no hay nada de malo es dejarse asesorar por aquellos profesionales que han estudiado y se han formado en el comportamiento de los niños.

 

Ana Esplugues Domingo

Psicóloga y Codirectora Psicoevo

QUE LAS VACACIONES NO ACABEN CON TU RELACIÓN DE PAREJA

Llega el anhelado verano, una época del año que todo el mundo espera con ansia para poder descansar, desconectar de la rutina y disfrutar al máximo. Lo curioso es que durante estos meses se producen el mayor número de divorcios con respecto a otros meses del año.

El ritmo de vida que llevamos hoy en día, las rutinas tan intensas de trabajo, cuidado de la familia, preocupaciones, etc, nos absorben de tal manera que nos dejamos siempre en el último lugar, incluyendo la pareja. Por este motivo, los posibles problemas que pueda haber entre ellos van pasando desapercibidos o, en ocasiones, no se les presta la atención que necesitan porque existen otras áreas que demandan más la atención.

Cuando llegan las vacaciones y la pareja comparte más tiempo que nunca salen a la luz todos esos problemas, siendo los más habituales la comunicación en pareja, desilusiones, falta de pasión

¿Qué podemos hacer ante esta situación?

  • Aprovechad este tiempo que vais a pasar juntos para evaluar la pareja y reflexionar sobre lo que os gustaría que mejorara.
  • Hablad de vuestros sentimientos y contaros lo que necesitáis de vuestra pareja. A menudo nos enfadamos porque esperamos que la otra persona se dé cuenta de lo que necesitamos y por este motivo se producen muchas discusiones. Lo mejor es expresar abiertamente lo que te gustaría que cambiara en la pareja y juntos llegar a una solución.
  • Pasad tiempo de calidad en pareja: hablad de las cosas que os gustaría hacer juntos en vacaciones y ponedlas en marcha, os ayudará a conectar entre vosotros.
  • Que las vacaciones marquen un antes y un después: una vez se ha hablado todo y se ha buscado una solución, se pone en marcha y no se saca más el pasado. Es importante que miréis hacia adelante, volver a sacar los problemas anteriores no os dejará avanzar.

Si con esto no es suficiente, no dudéis en pedir ayuda profesional y acudir a terapia de pareja antes de tomar la decisión de divorciarse. Trabajaremos para recuperar  vuestra relación y para que consigáis cumplir el deseo que un día os unió:  ser felices y compartir vuestra vida para siempre.

¿Qué os parecen estos consejos?

¡Hasta el próximo día!

 

Olga Pérez Simó

Psicóloga y Codirectora Psicoevo