QUE LAS VACACIONES NO ACABEN CON TU RELACION DE PAREJA

Llega el anhelado verano, una época del año que todo el mundo espera con ansia para poder descansar, desconectar de la rutina y disfrutar al máximo. Lo curioso es que durante estos meses se producen el mayor número de divorcios con respecto a otros meses del año.

El ritmo de vida que llevamos hoy en día, las rutinas tan intensas de trabajo, cuidado de la familia, preocupaciones, etc, nos absorben de tal manera que nos dejamos siempre en el último lugar, incluyendo la pareja. Por este motivo, los posibles problemas que pueda haber entre ellos van pasando desapercibidos o, en ocasiones, no se les presta la atención que necesitan porque existen otras áreas que demandan más la atención.

Cuando llegan las vacaciones y la pareja comparte más tiempo que nunca salen a la luz todos esos problemas, siendo los más habituales la comunicación en pareja, desilusiones, falta de pasión

¿Qué podemos hacer ante esta situación?

  • Aprovechad este tiempo que vais a pasar juntos para evaluar la pareja y reflexionar sobre lo que os gustaría que mejorara.
  • Hablad de vuestros sentimientos y contaros lo que necesitáis de vuestra pareja. A menudo nos enfadamos porque esperamos que la otra persona se dé cuenta de lo que necesitamos y por este motivo se producen muchas discusiones. Lo mejor es expresar abiertamente lo que te gustaría que cambiara en la pareja y juntos llegar a una solución.
  • Pasad tiempo de calidad en pareja: hablad de las cosas que os gustaría hacer juntos en vacaciones y ponedlas en marcha, os ayudará a conectar entre vosotros.
  • Que las vacaciones marquen un antes y un después: una vez se ha hablado todo y se ha buscado una solución, se pone en marcha y no se saca más el pasado. Es importante que miréis hacia adelante, volver a sacar los problemas anteriores no os dejará avanzar.

Si con esto no es suficiente, no dudéis en pedir ayuda profesional y acudir a terapia de pareja antes de tomar la decisión de divorciarse. Trabajaremos para recuperar  vuestra relación y para que consigáis cumplir el deseo que un día os unió:  ser felices y compartir vuestra vida para siempre.

¿Qué os parecen estos consejos?

¡Hasta el próximo día!

 

Olga Pérez

Psicóloga y directora de Psicoevo Algemesí.

Aceptando la infertilidad

El diagnóstico de infertilidad se vive con mucha angustia, puesto que en ese momento se produce una crisis vital, causada por una situación completamente inesperada y que trunca los deseos de ser padres.

Se vive como una pérdida (la pérdida de la fertilidad), de manera que para llegar a aceptarlo tienen que pasar un duelo. Según Kübler- Ross, las fases son:

 

  • Negación: como decíamos antes, es algo inesperado, nadie piensa “a priori” que pueda tener dificultades a la hora de concebir un hijo, como mucho piensan que suele costar alrededor de un año. En segundo lugar, aparecen los pensamientos de: “no nos puede estar pasando esto a nosotros”, “esto no está pasando”, “seguro que es porque estoy muy estresada pero en cuanto me relaje todo se solucionará”… lo que lleva a buscar diversas opiniones médicas y contrastarlas.
  • Ira: en esta parte se buscan culpables. Si es la propia persona la que tiene un problema físico que impide el embarazo de forma natural aparecen los sentimientos de culpa, baja autoestima. Si es la pareja la que tiene un problema físico entonces aparecen los reproches, lo que comienza a dañar la relación de pareja.

Algo que incrementa la culpa es la utilización de anticonceptivos durante un período largo de tiempo (“ves,        tanto tiempo tomando… para no quedarme embarazada y seguro que por eso ahora no puedo quedarme”, “tanto tiempo evitando el embarazo y ahora que quiero no puedo”…).

Por último, si ha habido abortos anteriormente (voluntarios o involuntarios) el malestar es más elevado aun:  los pensamientos son del tipo “es un castigo por haber abortado en su día”, “si no hubiera abortado ahora tendría un hijo”, “¿y si ya no vuelvo a quedarme embarazada?”…

  • Negociación: en esta parte empieza la toma de decisiones para afrontar y superar el problema, como por ejemplo, decidir si empezar o no un tratamiento de reproducción asistida, adopción…
  • Depresión: producida no sólo por el diagnóstico sino también por la puesta en marcha de la solución o tratamiento elegidos. El TRA es un proceso estresante del que hablaremos en futuros artículos.
  • Aceptación: aceptar la realidad, esperar el resultado de si hay embarazo o no…

Por todo esto, el trabajo del psicólogo es indispensable, para poder ayudar que este duelo se resuelva de la mejor manera posible y las personas puedan seguir adelante hasta conseguir su sueño de ser padres.

Espero que os haya gustado este artículo.

Hasta el próximo día!

Olga Pérez

Directora de Psicoevo Algemesí

Definiendo la infertilidad

Definir la esterilidad, infertilidad y de más conceptos es algo que ha costado mucho a los expertos y, aun hoy en día, sigue siendo motivo de confusión, por lo que veo necesario empezar aclarando algunos conceptos importantes para poder hablar de este tema.

En primer lugar, hay que diferenciar los términos esterilidad e infertilidad. En muchas ocasiones se utilizan como sinónimos o de forma indistinta para referirse a la dificultad de concebir un hijo, pero me parece importante explicar qué es cada cosa.

 

Con esterilidad nos referimos a la incapacidad para concebir un hijo, es decir, no se produce la fecundación; mientras que infertilidad se refiere a la  incapacidad para llevar un embarazo a término debido a dificultades en la gestación.

Dentro de cada una, tenemos dos partes que habría que diferenciar también:

  • En cuanto a la esterilidad tenemos:
    • Esterilidad primaria: la pareja no ha conseguido jamás un embarazo.
    • Esterilidad secundaria: después de tener un hijo, intentan de nuevo un embarazo pero no lo logran.
  • En cuanto a la infertilidad tenemos:
    • Infertilidad primaria: la pareja consigue el embarazo pero, por ejemplo, se produce un aborto.
    • Infertilidad secundaria: después de tener un hijo no se consigue de nuevo un segundo embarazo a término.

¿Cuánto tiempo se tiene que estar intentado conseguir un embarazo para considerar o no la posibilidad de que haya algún problema?

  • Mujeres menores de 35 años: 1 año de relaciones sexuales frecuentes y sin utilizar ningún método anticonceptivo.
  • Mujeres mayores de 35 años: tras 6 meses de relaciones sexuales frecuentes y sin empleo de métodos anticonceptivos.

¿Por qué es importante para nosotros saber en qué situación se encuentra cada persona? Porque no es lo mismo no haber conseguido nunca un embarazo, o haber abortado repetidamente, o estar mucho tiempo intentándolo… el impacto que tiene en cada persona es totalmente diferente, por lo que la ayuda psicológica se debe de adaptar a cada situación y persona.

Espero que os haya gustado este primer artículo. Seguiremos hablando de estos temas en siguientes publicaciones. Si tenéis alguna duda, queréis más información u os apetece darnos alguna sugerencia sobre nuevos temas no dudéis en poneros en contacto con nosotros.

Olga Pérez

Directora de Psicoevo Algemesí

¿Por qué el nombre de Psicoevo y una mariposa?

El  símbolo Y se considera el símbolo de la psicología, es por ello que muchos profesionales, centros, etc lo utilizan.

Psi (Y ) es una letra del alfabeto griego, gracias a la cual se construyeron varias palabras como “psiqué”, que en su origen significaba mariposa pero su definición fue evolucionando a aliento, ánimo, soplo de viento y, finalmente, alma. De hecho, esta letra realmente tiene la forma de una mariposa con las alas abiertas.

La mariposa representa la trasformación. En sus inicios es una oruga que se arrastra por el suelo, que pasa a su segunda etapa donde se encierra en su crisálida aislándose del mundo y, cuando está preparada, renace, no como una oruga de nuevo sino como una preciosa mariposa que vuela libre.

Por estos motivos decidimos que nuestro logo fuera una mariposa. Las personas que acuden a nosotras lo hacen porque buscan mejorar, ser felices, solucionar problemas que vienen arrastrando en la mayoría de las veces durante años. Después del proceso de terapia, donde se centran en ellos mismos para conseguir todo esto, renacen libres, felices y trasformados en la persona que querían ser.

En segundo lugar, el nombre de Psicoevo es la combinación de dos palabras y conceptos diferentes: por un lado, psico-, refiriéndose a la psicología y sus orígenes como hemos explicado anteriormente; y por otro lado, – evo, como referencia a la evolución que todas las personas realizamos en nuestra vida, y también, a las diferentes etapas por las que pasamos desde que nacemos hasta que morimos: bebé, niño, adulto y  tercera edad.

Los servicios que realizamos en el centro van orientados a ayudar a las personas sea cual sea la etapa de la vida en la que se encuentre.

Por todos estos motivos decidimos que, tanto el nombre de Psicoevo como el símbolo de la mariposa, era una buena forma de englobar nuestro proyecto.

¿Quién está detrás de Psicoevo Algemesí?

Mi nombre es Ana Esplugues Domingo y soy psicóloga por vocación.

Desde que me licencié en psicología por la Universidad de Valencia, he descubierto una de mis grandes pasiones; ayudar a que otras personas se sientan un poco más felices.

Empecé a trabajar por cuenta propia, en terapia individual para adultos, tras finalizar los dos años de master en Psicología Clínica. Unos años más tarde tuve la oportunidad de ejercer mi profesión en varios centros educativos, donde descubrí otra de mis grandes pasiones, trabajar con los más “peques”.  Y hasta la actualidad, mi trabajo ha estado orientado tanto a la terapia para adultos como a la psicología infantil.

La tercera gran pasión que me gustaría contaros, es el amor que tengo hacia los animales. Y de ahí nació, hace más de cinco años, la iniciativa de formar parte activa de una asociación animalista llamada PRODA,  que dedica su tiempo y esfuerzo a concienciar a la población (CEIPS, AMPAS, asociaciones, ayuntamientos,…)  sobre el maltrato y el abandono animal, mediante charlas y talleres. Así como a la formación de grupos de profesionales (profesorado, policía,…) sobre diversos temas, mediante cefires y cursos formativos.

La psicología ha aportado grandes cosas a mi vida. Dicen que una de mis mayores virtudes es el sentido común, que no sólo lo aplico a mi trabajo, sino que intento aplicarlo a mi día a día.

Me considero una persona empática, práctica y resolutiva. Disfruto de mi trabajo e intento dar el 100% de mí en cada cosa que hago.

¡Espero ser la persona que estás buscando y ayudarte en aquello que necesitas!

 

 

Me llamo Olga Pérez Simó, soy mamá de un bebé de 8 meses y soy psicóloga.

Decidir qué carrera quería estudiar no fue algo difícil para mí, puesto que siempre tuve claro a qué quería dedicarme.

A lo largo de mi vida la psicología ha caminado a mi lado, acompañándome en cada momento. Siempre he sentido esa vocación de ayudar a las personas, de querer aportar mi granito de arena en sus vidas para que se sintieran mejor, de escuchar y, sobretodo, intentar comprender.

¿Cómo no iba a tener claro a qué quería dedicarme si siempre había formado parte de mi, si era mi otra mitad?

A través de mi vida, he sido testigo del bienestar que aporta la psicología, de cómo los problemas desaparecen cuando le abres la puerta y la dejas entrar y lo que puede llegar a cambiar la vida de una persona.

La formación siempre ha sido algo en lo que he hecho hincapié a lo largo de mi trayectoria profesional, es por ello que decido empezar realizando un Máster en Psicología Clínica. Para mí es indispensable estar bien preparada, puesto que las personas que acuden a nosotros nos depositan toda su confianza y es nuestro deber ofrecerles una ayuda de calidad.

También he vivido lo que conlleva formar una familia, que a veces es una tarea fácil pero otras no tanto, pudiendo llegar a hacer sentir muy mal a las parejas que se encuentran en esa situación. Y no sólo hablo de dificultades a la hora de concebir un hijo, sino también el embarazo, abortos, el parto, los primeros meses del bebé… por este motivo decido especializar mi formación realizando mi segundo Máster en problemas de Infertilidad y reproducción, para poder acompañar a muchas parejas en este duro proceso, hacer que se sientan mejor, ayudarles a que pronto puedan cumplir su sueño y disfruten de esta nueva etapa de la vida.

¿Estás preparado? Aquí estoy para ayudarte.

 

¿Qué es Psicoevo Algemesí?

Psicoevo Algemesí nace de la experiencia y de la ilusión de dos profesionales de la psicología, compañeras y amigas.

En los numerosos cafés y reuniones de estudio durante la carrera de Psicología siempre acabábamos hablando de nuestro sueño: trabajar juntas para poder hacer llegar a la psicología a todas las personas y aportar bienestar en sus vidas.

Nuestra misión es mejorar la calidad de vida de las personas que llegan a nuestro centro. Hemos podido constatar a través de nuestra experiencia personal y profesional que la psicología es la solución a muchos problemas y nos hemos propuesto demostrarlo.

Estamos convencidas de que las personas pueden cambiar si se lo proponen, que siempre se puede mejorar, que no hay problemas difíciles sino ganas de superarlos y, sobretodo, que se puede ser feliz si andamos por el camino correcto, de la mano de personas que hacen más bonito el mundo.