ACEPTANDO LA INFERTILIDAD

El diagnóstico de infertilidad se vive con mucha angustia, puesto que en ese momento se produce una crisis vital, causada por una situación completamente inesperada y que trunca los deseos de ser padres.

Se vive como una pérdida (la pérdida de la fertilidad), de manera que para llegar a aceptarlo tienen que pasar un duelo. Según Kübler- Ross, las fases son:

 

  • Negación: como decíamos antes, es algo inesperado, nadie piensa “a priori” que pueda tener dificultades a la hora de concebir un hijo, como mucho piensan que suele costar alrededor de un año. En segundo lugar, aparecen los pensamientos de: “no nos puede estar pasando esto a nosotros”, “esto no está pasando”, “seguro que es porque estoy muy estresada pero en cuanto me relaje todo se solucionará”… lo que lleva a buscar diversas opiniones médicas y contrastarlas.
  • Ira: en esta parte se buscan culpables. Si es la propia persona la que tiene un problema físico que impide el embarazo de forma natural aparecen los sentimientos de culpa, baja autoestima. Si es la pareja la que tiene un problema físico entonces aparecen los reproches, lo que comienza a dañar la relación de pareja.

Algo que incrementa la culpa es la utilización de anticonceptivos durante un período largo de tiempo (“ves,        tanto tiempo tomando… para no quedarme embarazada y seguro que por eso ahora no puedo quedarme”, “tanto tiempo evitando el embarazo y ahora que quiero no puedo”…).

Por último, si ha habido abortos anteriormente (voluntarios o involuntarios) el malestar es más elevado aun:  los pensamientos son del tipo “es un castigo por haber abortado en su día”, “si no hubiera abortado ahora tendría un hijo”, “¿y si ya no vuelvo a quedarme embarazada?”…

  • Negociación: en esta parte empieza la toma de decisiones para afrontar y superar el problema, como por ejemplo, decidir si empezar o no un tratamiento de reproducción asistida, adopción…
  • Depresión: producida no sólo por el diagnóstico sino también por la puesta en marcha de la solución o tratamiento elegidos. El TRA es un proceso estresante del que hablaremos en futuros artículos.
  • Aceptación: aceptar la realidad, esperar el resultado de si hay embarazo o no…

Por todo esto, el trabajo del psicólogo es indispensable, para poder ayudar que este duelo se resuelva de la mejor manera posible y las personas puedan seguir adelante hasta conseguir su sueño de ser padres.

Espero que os haya gustado este artículo.

Hasta el próximo día!

 

Olga Pérez Simó

Psicóloga y Codirectora Psicoevo

DEFINIENDO LA INFERTILIDAD

Definir la esterilidad, infertilidad y de más conceptos es algo que ha costado mucho a los expertos y, aun hoy en día, sigue siendo motivo de confusión, por lo que veo necesario empezar aclarando algunos conceptos importantes para poder hablar de este tema.

En primer lugar, hay que diferenciar los términos esterilidad e infertilidad. En muchas ocasiones se utilizan como sinónimos o de forma indistinta para referirse a la dificultad de concebir un hijo, pero me parece importante explicar qué es cada cosa.

 

Con esterilidad nos referimos a la incapacidad para concebir un hijo, es decir, no se produce la fecundación; mientras que infertilidad se refiere a la  incapacidad para llevar un embarazo a término debido a dificultades en la gestación.

Dentro de cada una, tenemos dos partes que habría que diferenciar también:

  • En cuanto a la esterilidad tenemos:
    • Esterilidad primaria: la pareja no ha conseguido jamás un embarazo.
    • Esterilidad secundaria: después de tener un hijo, intentan de nuevo un embarazo pero no lo logran.
  • En cuanto a la infertilidad tenemos:
    • Infertilidad primaria: la pareja consigue el embarazo pero, por ejemplo, se produce un aborto.
    • Infertilidad secundaria: después de tener un hijo no se consigue de nuevo un segundo embarazo a término.

¿Cuánto tiempo se tiene que estar intentado conseguir un embarazo para considerar o no la posibilidad de que haya algún problema?

  • Mujeres menores de 35 años: 1 año de relaciones sexuales frecuentes y sin utilizar ningún método anticonceptivo.
  • Mujeres mayores de 35 años: tras 6 meses de relaciones sexuales frecuentes y sin empleo de métodos anticonceptivos.

¿Por qué es importante para nosotros saber en qué situación se encuentra cada persona? Porque no es lo mismo no haber conseguido nunca un embarazo, o haber abortado repetidamente, o estar mucho tiempo intentándolo… el impacto que tiene en cada persona es totalmente diferente, por lo que la ayuda psicológica se debe de adaptar a cada situación y persona.

Espero que os haya gustado este primer artículo. Seguiremos hablando de estos temas en siguientes publicaciones. Si tenéis alguna duda, queréis más información u os apetece darnos alguna sugerencia sobre nuevos temas no dudéis en poneros en contacto con nosotros.

 

Olga Pérez Simó

Psicóloga y Codirectora Psicoevo